{"id":728,"date":"2026-08-12T20:49:02","date_gmt":"2026-08-12T20:49:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.miferro.es\/?p=728"},"modified":"2026-08-13T06:18:59","modified_gmt":"2026-08-13T06:18:59","slug":"el-eclipse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.miferro.es\/?p=728","title":{"rendered":"El eclipse."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema no fue el eclipse, el problema lleg\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante semanas, las televisiones y los peri\u00f3dicos hab\u00edan repetido in\u00fatilmente la misma advertencia: no miren directamente al sol. <br>Aunque la poblaci\u00f3n hab\u00eda entendido perfectamente el mensaje, hab\u00eda decidido comprobar hasta qu\u00e9 punto era cierta la amenaza. <br>Algunos utilizaron gafas homologadas, otros recurrieron a radiograf\u00edas antiguas, cristales ahumados, negativos de fotograf\u00edas y toda clase de inventos caseros. Mi vecino Ramiro, que siempre hab\u00eda considerado exageradas las recomendaciones oficiales, observ\u00f3 el eclipse \u00aba pelo ca\u00f1onero\u00bb.<br>Cuando le pregunt\u00e9 de d\u00f3nde hab\u00eda sacado semejante idea, respondi\u00f3 que se lo hab\u00eda dicho su cu\u00f1ado, aquello cerraba cualquier posibilidad de discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la ma\u00f1ana siguiente hac\u00eda un calor impropio de la hora. El sol hab\u00eda recuperado todo el protagonismo que la luna le hab\u00eda robado el d\u00eda anterior y parec\u00eda dispuesto a vengarse. <br>Me despert\u00f3 un estruendo de bocinazos que parec\u00eda el ensayo de una banda de rock. <br>Me asom\u00e9 a la ventana y descubr\u00ed la avenida completamente colapsada. Hab\u00eda coches detenidos en mitad de los cruces, veh\u00edculos subidos a las aceras y un autob\u00fas municipal dentro de una gasolinera, su conductor llevaba varios minutos discutiendo con un surtidor porque estaba convencido de que era otro autob\u00fas que se negaba a dejarle pasar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mitad del atasco un guardia intentaba imponer cierto orden gritando:<br>\u2014\u00a1Usted, avance!<br>Algunos conductores preguntaron simult\u00e1neamente:<br>\u2014\u00bfYo?<br>\u2014\u00a1S\u00ed! \u2014respondi\u00f3 el agente, sin especificar a cu\u00e1l de ellos se refer\u00eda.<br><br>Cuando tuvo la brillante idea de pedirles que siguieran su voz, tres coches se dirigieron hacia \u00e9l al mismo tiempo y decidi\u00f3 continuar regulando el tr\u00e1fico desde la acera, aquel hombre estaba aprendiendo deprisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esas alturas estaba claro lo sucedido. <br>Media ciudad se hab\u00eda levantado sin ver absolutamente nada y buena parte de la otra media distingu\u00eda \u00fanicamente sombras y bultos. Los \u00fanicos que conservaban una visi\u00f3n perfecta eran quienes se hab\u00edan quedado en casa durante el eclipse porque prefer\u00edan verlo despu\u00e9s por internet. Veinticuatro horas antes parec\u00edan unos aburridos, ahora representaban el futuro de la civilizaci\u00f3n.<br>Las autoridades recomendaron no conducir, pero lo hicieron cuando cientos de miles de afectados ya estaban en las carreteras intentando llegar al trabajo. Las autopistas se convirtieron en aparcamientos y los conductores comenzaron a bajar de los veh\u00edculos para preguntar d\u00f3nde estaban. Algunos caminaban pegados a las paredes buscando un poco de sombra, porque a la ceguera empezaba a sumarse un calor insoportable. Cerca de mi ciudad, un hombre recorr\u00eda el arc\u00e9n preguntando si alguien hab\u00eda visto su Peugeot, nadie encontr\u00f3 graciosa la pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las calles tampoco iba mejor. La gente avanzaba con los brazos extendidos y se palpaba mutuamente para averiguar si hab\u00eda tropezado con una persona, una farola o un contenedor. Los pasos de peatones se transformaron en lugares de negociaci\u00f3n colectiva porque nadie sab\u00eda de qu\u00e9 color estaba el sem\u00e1foro. Algunos esperaban prudentemente, otros defend\u00edan que, despu\u00e9s de quince minutos ten\u00eda que haberse puesto verde alguna vez. Las aceras se hab\u00edan convertido en una especie de escuela improvisada donde aprend\u00edamos a caminar de nuevo, solo que nadie sab\u00eda muy bien qui\u00e9n era el profesor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la plaza Mayor se produjo lo que los peri\u00f3dicos llamar\u00edan \u00abel primer atasco peatonal de la historia\u00bb. Doscientas personas chocaron entre s\u00ed y, como ninguna sab\u00eda hacia d\u00f3nde continuar, decidieron permanecer juntas. Cada nuevo peat\u00f3n se incorporaba al grupo pensando que los dem\u00e1s sab\u00edan ad\u00f3nde iban. Al mediod\u00eda, Protecci\u00f3n Civil descubri\u00f3 que m\u00e1s de cuatrocientas personas llevaban casi una hora dando vueltas alrededor de la misma fuente. Al menos ten\u00edan agua cerca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces aparecieron los perros gu\u00eda y durante unos minutos pensamos que la civilizaci\u00f3n estaba salvada. El optimismo dur\u00f3 poco: algunos perros tambi\u00e9n hab\u00edan contemplado el eclipse. Nunca se aclar\u00f3 por qu\u00e9 unos animales sin inter\u00e9s conocido por la astronom\u00eda hab\u00edan decidido mirar hacia arriba, aunque probablemente se limitaron a imitar a sus due\u00f1os, demostrando una vez m\u00e1s los peligros de confiar demasiado en los humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer cuyo perro gu\u00eda tampoco ve\u00eda comenz\u00f3 a seguir a otro perro que caminaba delante. A ella se unieron m\u00e1s personas hasta formar una larga fila que avanzaba con sorprendente determinaci\u00f3n. Nadie comprob\u00f3 que el animal que encabezaba la comitiva era Once, un caniche que ve\u00eda perfectamente, pero que no ten\u00eda formaci\u00f3n alguna como perro gu\u00eda. Oce simplemente iba al parque y, gracias a aquella confusi\u00f3n, cuarenta y siete personas fueron tambi\u00e9n al parque.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La radio intentaba informar de la situaci\u00f3n, aunque cada emisora parec\u00eda describir una ciudad distinta. Una aseguraba que todo estaba controlado, otra recomendaba permanecer en casa y una tercera advert\u00eda que las temperaturas continuar\u00edan subiendo durante las siguientes horas. Cambi\u00e9 varias veces de dial buscando alguna noticia \u00fatil, pero el futuro no parec\u00eda especialmente prometedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los colegios cerraron poco despu\u00e9s. En uno de ellos, una profesora llevaba casi dos horas dando clase a tres repartidores, un fontanero y una se\u00f1ora que buscaba la farmacia. Mientras tanto, treinta alumnos permanec\u00edan sentados en el gimnasio convencidos de que estaban en Matem\u00e1ticas. Cuando fueron desalojados, uno pregunt\u00f3 si al d\u00eda siguiente tambi\u00e9n habr\u00eda clase. Nadie supo responderle. En aquella escuela, con aquel calor, bastante ten\u00edan con encontrar la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hospitales se llenaron de afectados con chichones, narices rotas y esguinces producidos por bancos, papeleras y farolas que, seg\u00fan ellos, hab\u00edan \u00abaparecido de repente\u00bb. El alcalde convoc\u00f3 una rueda de prensa para tranquilizar a la poblaci\u00f3n, asegur\u00f3 solemnemente que todo estaba bajo control y, al abandonar el atril, se choc\u00f3 contra una pared. Tras unos segundos de silencio, regres\u00f3 al micr\u00f3fono para insistir en que estaba completamente bajo control.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la tarde, el asfalto ard\u00eda y los pocos ciudadanos que todav\u00eda ve\u00edan comenzaron a organizar grupos. Colocaban a veinte o treinta personas en fila y cada una apoyaba la mano en el hombro de la anterior. Desde los balcones, las calles parec\u00edan recorridas por enormes ciempi\u00e9s humanos que avanzaban buscando hospitales, supermercados, estaciones o simplemente un lugar donde ponerse a la sombra. La ciudad entera parec\u00eda una clase pr\u00e1ctica para aprender a sobrevivir a agosto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces apareci\u00f3 Ramiro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi vecino caminaba con absoluta normalidad, esquivando coches, personas y contenedores. No entend\u00eda c\u00f3mo pod\u00eda conservar intacta la vista despu\u00e9s de haber contemplado el eclipse \u00aba pelo ca\u00f1onero\u00bb, as\u00ed que se lo pregunt\u00e9.<br>\u2014Ser\u00e1 que tengo los ojos acostumbrados.<br>Prefer\u00ed no averiguar a qu\u00e9.<br>La situaci\u00f3n tard\u00f3 varios d\u00edas en normalizarse. La mayor\u00eda recuper\u00f3 la visi\u00f3n, los coches fueron retirados de lugares donde nadie recordaba haberlos aparcado y las cuarenta y siete personas que segu\u00edan a Once fueron localizadas a seis kil\u00f3metros de la ciudad. El caniche estaba encantado: jam\u00e1s le hab\u00edan permitido dar un paseo tan largo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las autoridades prometieron que aquello no volver\u00eda a suceder y lanzaron una campa\u00f1a para futuros eclipses. Adem\u00e1s, anunciaron charlas en colegios, institutos y centros c\u00edvicos para ense\u00f1ar a la poblaci\u00f3n a protegerse correctamente del sol. Ramiro, al enterarse, dijo que a su edad no pensaba volver a la escuela.<br>Todo parec\u00eda solucionado hasta que los astr\u00f3nomos anunciaron que al a\u00f1o siguiente habr\u00eda otro eclipse.<br>Aquella misma tarde Ramiro llam\u00f3 a mi puerta con una bolsa del supermercado, dentro llevaba cuatro paquetes de mortadela y me confes\u00f3 que ese hab\u00eda sido su m\u00e9todo de protecci\u00f3n, mirar al sol con sendas lonchas de mortadela en los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mir\u00e9 la mortadela y a Ramiro, luego mir\u00e9 al sol y pens\u00e9 que quiz\u00e1s habiamos aprendido la lecci\u00f3n o seguramente tendr\u00edamos que repetir curso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El problema no fue el eclipse, el problema lleg\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente. Durante semanas, las televisiones y los peri\u00f3dicos hab\u00edan repetido in\u00fatilmente la misma advertencia: no miren directamente al sol. Aunque la poblaci\u00f3n hab\u00eda entendido perfectamente el mensaje, hab\u00eda decidido comprobar hasta qu\u00e9 punto era cierta la amenaza. Algunos utilizaron gafas homologadas, otros recurrieron [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,4],"tags":[],"class_list":["post-728","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-de-canciones","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=728"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/728\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":736,"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/728\/revisions\/736"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.miferro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}