La del fondo norte.
Había llegado a Cuba a cubrir la competición. El Mundial avanzaba a una velocidad asombrosa y Andrés apenas distinguía unas ciudades de otras, los aeropuertos se parecían entre sí y los hoteles tenían los mismos pasillos interminables. La vio por primera…
El mañana no existe, hazlo.
La ciudad estaba envuelta en humo y no era una metáfora ni una sensación, era real, era un humo espeso que flotaba entre los edificios como una segunda piel. Salía de las chimeneas del puerto, de los tubos de escape de los coches, de los cigarrillos…
Sus propias huellas.
Las zapatillas estaban junto a la puerta desde la noche anterior, eran blancas e impecables.Las observé mientras preparaba el café, por fin. Después de tantos años de esfuerzo había llegado el día, la universidad, el principio de una vida seria, una de…
La mujer de enfrente.
Siempre he pensado que prestarle azúcar a mi vecina fue la peor decisión de mi vida, o quizás la mejor. Llamó a mi puerta una tarde de domingo sosteniendo una taza vacía y una sonrisa nerviosa, acababa de mudarse al piso de enfrente y me aseguró que me…
Marejada.
Cuando Daniel regresó al puerto después de ocho meses en el mar, lo primero que hizo fue buscar la casa azul junto al espigón, lo hizo incluso antes de saludar a su hermano y antes de comprobar cuánto dinero había ganado durante la campaña. Ella estaba…
Después del cierre.
Álex y Nico aprendieron a ser amigos trabajando en el bar, allí la música nunca estaba lo suficientemente alta y las noches eran eternas, compartían cigarrillos en la puerta trasera y conversaciones que solo parecían importantes a las cuatro de la…
La despedida.
La ciudad todavía dormía cuando ella empezó a guardar sus cosas, no encendió la luz del dormitorio, le bastaba la claridad que entraba desde la ventana y el resplandor intermitente del cartel del bar de enfrente, ese que llevaba años medio fundido y que…
Hombres con encanto.
Aquella noche de verano en el barrio olía a gasolina, a kebab recalentado del Rachid y a tragedia romántica. «El Tete» apareció con su buga tuneado, con más pegatinas que caballos tenía en el salpicadero y bajó la ventanilla con actitud de estrella del…
¡Pequeño, gracias!
Dicen que los hijos llegan para cambiar la vida y de eso sé un poquito,pero nadie nos había preparado para todo el cambio que se iba a producir. Hace 3 años, un niño pequeñito vino a llenar nuestra casa de luz, de risas y de amor del bueno, y desde…
La ausencia
Un hombre llega cada jueves al mismo salón de barrio y nunca entra, se queda fuera junto a una farola oxidada, con una cuerda floja entre las manos y la mirada clavada en la puerta donde suenan guitarras y risas. A su lado, paciente y resignado, un…